ARTICULO

  

TEORIA Y REVOLUCION:  La experiencia de El Salvador



  

Lucha Revolucionaria y Guerrillera en El Salvador

 

La lucha emancipadora de las colonias españolas, está llena de experiencias que unen las ideas políticas a la insurgencia armada como forma de lucha para lograr la independencia de España, esto es más notorio en América del Sur, ya que en Centro América la situación varía en cierta medida debido a la unidad de esta zona con México. México es un país que influye en la forma que tomaba la independencia de  centro América.

La oleada emancipadora de los países de América choca en un primer momento con la firmeza y el poderío militar español que en el caso de Centro América tiene como asiento Puerto Rico y Cuba, desde donde envían tropas y armas a los puntos en conflictos.

El período de 1813 a 1823 hubieron diferentes movimientos para independizar a A.C., sin embargo, esto se dio una vez que se independizó México, donde Iturbide se autodeterminó emperador de este país y promulgó la anexión de C. A.

Es en México,  donde se establece una oposición fuerte a esta medida y se determina a través de debates públicos establecer como estado denominando Provincias Unidas de Centro América el 29 de junio de 1823,  electo como presidente Arce, costarricense, declara la libertad de los esclavos. Sin embargo había que someter a los caudillos regionales, cuestión de la cual se hace cargo Morazán.

Ambiciones internas aumentadas por agitaciones, iniciaron el proceso de división de esta unidad Centro americana.

Viéndose venir la intentiva separatista, Morazán intentó mantener la confederación unida a través de la fuerza, a pesar de esto en los países levantaban cámaras de representantes, que unidos al clero se oponían a las imposiciones de unidad de Morazán.

El clero y Carrera un caudillo mestizo, aprovechándose de la ignorancia del mestizaje y los indios, les indujeron a levantarse contra Morazán, quien en su postura les quita poder a las sectasreligiosas, expulsando a algunas de estas de las zonas bajo su control.

A pesar de su empuje por mantener por la fuerza la unidad centroamericana, su anticlerismo fue usado por el clero y por el caudillo Carrera, para adjudicarle responsabilidad en el “castigo emanado por dios”, sobre varias zonas afectadas por cólera.

Es así como Carrera una vez tomada la sede del gobierno central San Salvador donde estaba ubicada la capital de la confederación, se hace elegir presidente y Morazán  se va a España. Sigue el ejemplo Guatemala, Nicaragua, Haiti, Cuba. Puerto Rico y Santo Domingo tienen otra historia. Carrera luego no ejerce el cargo pues prefiere estar al mando de las tropas.

Luego de las diferentes intentonas por retornar a la unidad de Centro América los países inician sus  propios procesos, es así como el Salvador con la presidencia del general Gerardo Barrios inició un proceso de  desarrollo económico  dándose auge al cultivo del café. (1858-1863), entre 1876 y 1885 con la presidencia de Rafael Zaldivar se desarrolla un proceso de relaciones internacionales que ayudan al desarrollo del país, pero que  inician la dependencia económica de empresas transnacionales e imperialistas. Ya en los inicio del siglo 20 la situación de dependencia e intromisión en las decisiones políticas y económicas de los imperialistas son abiertas. La intensa explotación de los cafetales por la United Fruit, dio paso a una gran  efervescencia social, luego de una intentona golpista que no es avalada por Estados Unidos, asume la presidencia Maximiliano Hernández Martínez, quién incitado por la United Fruit, lleva a cabo una política altamente represiva. Millares de campesinos indígenas llevan a cabo una insurrección conducidos por el PCS cuyo líder era Farabundo Martí, quienes  provistos de machetes y algunas armas de fuego se lanzan a la toma de varios poblados en los departamentos de Sonsonete, Ahuachapan, Libertad y San Vicente. La guardia Nacional  mediante la organización de la Guardia cívica lleva a cabo cerca de 30 mil fusilamientos. Entre estos es fusilado Farabundo Martí.

A pesar de que Hernández Martínez se afilió a la Naciones Unidad, desarrollo un gobierno altamente reaccionario y de corte fascista.

La situación se hizo insostenible y en mayo de 1944 estalló una huelga general. La policía disparó contra el pueblo que se manifestaba, dejando sin vida a cerca de tres mil personas, entre ellas había sectores de clase media y estudiantes.

Sobre la base de esta historia de luchas y masacre del pueblo Salvadoreño se va estructurando la lucha revolucionaria y las organizaciones guerrilleras en el Salvador.

Una de las primeras organizaciones que se plantea como estrategia de poder la lucha político militar son las F.P.L que tienen como antecedentes de su formación el impulso dado a las luchas revolucionarias del continente por la sierra maestra en cuba y su posterior triunfo revolucionario. Antes de la aparición de las FPL, Marcial Cayetano Carpio, uno de sus fundadores, pertenecía al P.C.S. y siendo obrero panificador había desarrollado una ardua labor de organización de su gremio y en general de los obreros salvadoreños. Desde el Salvador se miraban con expectación los hecho ocurridos en Cuba, viéndose como una forma de desatarse de la dictadura que gobernaba el Salvador; sin embargo el partido comunista mantenía su política de colaboración de clase, es en este momento que debido a la motivación de sectores del P.C.S. se crean las GAR, grupos de acción Revolucionaria y que se hacen a la tarea de formarse militarmente y operar en la escena política nacional. A poco andar de estos grupos y alentados por el triunfo cubano, las GAR llaman a la insurrección al pueblo salvadoreño. Este llamado no fructifica debido a la inmadurez de estos grupos; sin embargo esto induce a los militares a enfrentar este llamado declarando estado de sitio. Luego de esta situación se produce un alzamiento militar apoyado por el Frente Nacional de Orientación Cívico. Estructurándose un nuevo gobierno de orientación progresista. Este gobierno sólo alcanzó a durar algunos meses y nuevamente viene un golpe de estado encabezado por el general Julio Adalberto Rivera. Durante el tiempo que duró el gobierno cívico, se desarrolló un intenso trabajo en  el pueblo tanto organizado en el FNOC, y cuando se lleva a cabo el golpe militar, el pueblo sale a la calle en disposición de combate exigiendo unaconducción decidida, sin embargo esto no se da y los militares masacran cientos de manifestantes.

Es en este momento donde el PC decide formar las FUAR (Frente Unido de Acción Revolucionaria). Se fundó la escuela militar la Capiña, una colonia de San Salvador, y aunque este fue un esfuerzo muy importantes no condujo a una práctica militar real y quienes habían integrado este proyecto se fue desalentando, las FUAR no tuvo la capacidad de realizar ni una sola acción armada en 3 años. Esta escuela cae en manos del enemigo y es apresado Sheik Nadal.

Junto con la frustración se creó una desviación militarista dentro de las FUAR, que se manifestaba en un desprecio del papel que jugaba el movimiento de masas. Debido a estas desviaciones  se afecta profundamente el trabajo de masas y es Marcial quién se avoca nuevamente a levantar el movimiento sindical  quien tiene que luchar contra quienes desarrollaban un trabajo sindical burocrático y economicista. (Importante es conocer con mayor profundidad este estilo de hacer trabajo al interior de los sindicatos, sin embargo por problema de espacio lo trataremos en otra oportunidad). Visto enfrentado a la lucha social que incorporaba en su enfrentamiento con el sistema por sus reivindicaciones la violencia de masas, es que marcial se aboca a la tarea de convencer a la dirección del PCS de caminar por una línea político militar. Luego de varias discusiones al interior de la comisión política y del secretariado convoca  un pleno ampliado del comité central donde la posición de Marcial, siendo el secretario general es derrotada y este se ve en la obligación de renunciar al partido. Junto a él renuncian siete dirigentes más entre ellos José Dimas Alas, los cuales se dan a la tarea de formar la FPL. Es importante hacer notar que la discusión acerca de este punto tan importante de carácter estratégico estuvo circunscrita solamente a las direcciones del PCS y la base celular estuvo absolutamente ignorante de lo que pasaba.

Marcial inicia la conformación de las FPL junto a otros siete compañeros quienes como acuerdo principal tienen 1º No incurrir en las prácticas desarrolladas por otras organizaciones de varios países latinoamericano de disputar colores, banderas o militantes al interior del PCS; 2º No reclutar gente en las filas del PCS  y 3º Debido a la complicada tarea que se emprendería, la luchaarmada debíamos tratar de ser ignorados y asumir desde la clandestinidad nuestro quehacer. Así fue ya que renunciamos a la disputa teórica  ya sea en las organizaciones sociales como hacia los militantes del PCS. Entendíamos que la práctica iba a demostrar lo correcto de nuestro planteamiento.

Habían elementos que sustentan  el surgimiento de las PFL, el primero es político, y agregado a este está las nuevas realidades sociales, el fortalecimiento de nuevos sujetos: la clase obrera expandida por el auge industrial del 60 y el ensanchamiento de las capas medias, particularmente de estudiantes y magisterio. El auge popular del  67 y 68 había gestado brotes de autodefensa armada con los medios que tenían los trabajadores a su alcance. Los efectos de la guerra contra Honduras fueron fermentos de las nuevas ideas. Además el asesinato de obreros, la represión militar, la prepotencia del régimen y de la oligarquía, sacudieron la conciencia, cuestionaron la metodología y el pensamiento no sólo de la izquierda, sino también de los otros demócratas honrados y de gente humanista y cristiana.

La línea de organización implementada se da a través  de la creación de los comandos armados y los grupos de apoyo. Como éramos siete de los cuales 3 provenían de una célula de la facultad de medicina y 4 obreros, se estableció que cada comando debía tener un colchón de apoyo de al menos 15 compañeros. Como la mayoría estábamos ligados al movimiento sindical u otras organizaciones rápidamente se lograron construir los colchones y que desde estos se escogían los mejores y se formaron los grupos de apoyo. Una preocupación prolongado a guarniciones con el apoyo de las masas, hasta la aplicación de medidas que obligaran al ejército a moverse y así atacarlo en movimiento.Para San Salvador por ejemplo, nuestros planteamientos no eran ocupar las guarniciones militares sino hostigarlas, en tanto otras unidades lograban sublevaciones en  los barrios populares. Una vez logrado esto ibamos a intentar que el ejército se moviera a recuperar los barrios y en esos movimientos pretendíamos golpearlo.

Para ese momento no se puede decir  que contáramos con mucho desarrollo en nuestras capacidad táctica para atacar al enemigo enmovimiento, e incluso en sus posiciones, lo fundamental para nosotros era la sublevación de las masas y de esto se derivaría el problema militar. Y obviamente esto estaba también combinado con la posibilidad de levantamiento de alguno sectores del ejército. La explicación de por qué no logramostodos nuestros objetivos se encuentra en el desgaste que había sufrido la lucha de masas en los últimos meses, debido al terror impuesto en las ciudades, y en el proceso de resolución que empiezan a tener las contradicciones hasta entonces existentes dentro del ejército y de las diferentes fuerzas policiales…”

Hemos querido extractar este párrafo de una entrevista a Joaquín Villalobos porque acá se expresa con claridad la postura del ERP y que al parecer fue muy influyente al menos en la ofensiva que lanzara el FMLN  en  enero de 1981. Debemos también consignar que esta organización coordinadora hacía muy poco tiempo que se había conformado. Según algunos integrantes de las FPL, el FMLN  es una unidad forzada por los acontecimiento acaecidos en Nicaragua y que tiene gran influencia en las lineas de orientación que provenían de la Habana, la URRS y en alguna forma desde Vietnam.

El triunfo de Nicaragua, 2º triunfo revolucionario hace acelerar los procesos de unidad y conformación de organizaciones de carácter militar orientadas por la URRS, (en Chile tenemos como ejemplo la formación del Frente Patriotico Manuel Rodríguez en diciembre de 1983 y el Movimiento Juvenil Lautaro en el mismo año). No podemos dejar de decir que las organizaciones revolucionarias de América Latina contaron siempre con el apoyo de Cuba y que en ese apoyo estaba implícito alguna influencia en la forma en que se implementaba la táctica. En el Salvador se centraron los esfuerzos de estas 3 potencias en función de lograr lo más rapido posible el triunfo revolucionario, lo que habría servido mucho a la revolución triunfante de Nicaragua. Sin embrago los procesos sociales tienen su camino que recorrer y habían elementos que aun no decantban para que el proceso revolucionario tuviera éxito. Uno de ellos tenía que ver con las difentes lineas estratégicas que postulaban las organizaciones guerrilleras que ahí existían.

Es en este contexto que debemosinterpretar la situación vivida por las FPL, donde es asesinada Ana Mèlida Amaya Montes, la comandante Ana Marìa, segunda responsable de las FPL y posterior suicidio de Marcial Cayetano Carpio en Managua. En enro de 1983 el comitè Central de las FPL  reliza una de las tantas reuniones en donde se analiza la guerra en el Salvador, esta reuniòn desde hace un tiempo se realiza en Managua ciudad donde viven Marcial y Ana  Marìa. Luego de una semana de debate, “… vino la crìtica y la autocrítica donde al igual que todos los que estabamos allí, ellos deberían ser evaluados.

A Marcial se le acusa de haber alentado una serie de rumores y chambres que ya saben los cubanos y los sandinistas, que en las FPl hay un divorcio entre él y Ana María, dos líneas una división en el movimiento y que además, no quiere adecuarse a las nuevas líneas unitarias del movimiento popular.

A  Ana María, se le crìtica su  comodismo, que ya no escribe, no es analítica como antes. También se le acusa de haber pasado documentos y haber tomado acuerdos por su cuenta con los cubanos. Todo esto ha hecho una imagen muy pésima del movimiento. Que producto de la lejanía que tenían con el proceso, los envolvía en disputas y problemas ajenos al fragor del combate y uno de los acuerdos es que ambos deben regresar al Salvador.

En realidad ellos siempre habían querido estar en el interior, pero debido a su edad veíamos difícil su vida en la montaña y además no queríamos  arriesgarnos a perder a dos dirigentes tan carismáticos, lo que habría sido un duro golpe para todo el momiento revolucionario salvadoreño. Así se concluyó que Marcial vendría en agosto y luego lo seguiría Ana María. La cuestión se resolvió de otra manera causando un golpe y un daño muy grande al movimiento revolucionario salvadoreño…”

 
Otra organización que se incorpora a la lucha armada es el Partido Comunista.

El triunfo  revolucionario nicaragüense obligó a los partidos comunistas de américa latina a reflexionar acerca de su línea política y es así como en el Salvador éste realiza un viraje  y crea en 1980  las FAL Fuerzas Armada de Liberación que se unen a las ya 4 organizaciones revolucionarias que desarrollan lucha guerrillera en el país. El nacimiento  de las Fuerzas Populares de Liberación «Farabundo Martí» (FPL) en abril de 1970, el Partido de la Revolución Salvadoreña (PRS), más conocido como Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), en marzo de 1972; la Resistencia Nacional (RN), como escisión del PRS, en mayo de 1975, y el Partido Revolucionario de los Trabajadores Centroamericanos, PRTC, constituyó el 25 de enero de 1976.

Permitió desbaratar el planteamiento del reformismo en relación a la imposibilidad de desarrollar lucha armada para la conquista del poder, en un país tan pequeño, sin grandes montañas, con una geografía desfavorable y una alta densidad de población.

El surgimiento de las organizaciones revolucionarias y guerrillera no sólo hizo práctica las posibilidades de la lucha armada sino que además estimuló la violencia de las masas en el enfrentamiento con el sistema por sus legitimas reivindicaciones.

La Unidad

El triunfo de la Revolución Popular Sandinista, el 19 de julio de 1979, y el estallido de la situación revolucionaria tras el golpe de estado del 15 de octubre de 1979 y la posibilidad de resolver el problema del poder, fueron factores objetivos que estimularon la necesidad de la unificación de las  organizaciones revolucionaria.

Así, el 17 Diciembre de 1979, en la cresta de la crisis nacional, las FPL, la RN y el PCS suscribieron el primer acuerdo de unidad con la constitución de la Coordinadora Político Militar, CPM, cuyo primer manifiesto fue dado a conocer el 10 de enero de 1980. En el mismo se dejaba abierta la posibilidad para que se incorporaran el resto de organizaciones y se proclamaba el carácter democrático de la revolución, sus fundamentos históricos, la orientación socialista de la misma y los contenidos programáticos inmediatos.

El 11 de enero de 1980 se constituyó la Coordinadora Revolucionaria de Masas, CRM, integrada por las siguientes organizaciones:

 
a) Bloque Popular Revolucionario, BPR, de las FPL, nacido el 30 de julio de 1975;

b) el Frente de Acción Popular Unificado, FAPU, de la RN, nacido en septiembre de 1974;

c) las Ligas Populares 28 de Febrero, LP-28 del ERP, nacidas en marzo de 1977, tras las luchas populares en contra del fraude electoral de febrero de ese año;

d) la Unión Democrática Nacionalista, UDN, partido político legal utilizado por el PCS para la lucha política electoral y la creación de la coalición Unión Nacional Opositora, UNO, con los partidos Demócrata Cristiano, PDC, y Movimiento Nacional Revolucionario, MNR, adherido a la socialdemocracia, coalición que ganó las elecciones presidenciales de febrero de 1972 y 1977, victorias electorales arrebatadas con fraudes por la dictadura militar; y

e) la Liga para la Liberación del PRTC nació en abril de 1975 y luego en 1979 se transformó en el Movimiento de Liberación Popular, MLP, quedando así integrada la CRM con todas las organizaciones populares de la izquierda revolucionaria.

Paralelamente, a comienzos de marzo de 1980, se avanzaba en la construcción del Frente Democrático Salvadoreño, FDS, con las siguientes organizaciones: Movimiento independiente de profesionales y técnicos de El Salvador (MIPTES), Movimiento Popular Social Cristiano (MPSC), desprendimiento importante del Partido Demócrata Cristiano, PDC, Movimiento Nacional Revolucionario (MNR), de la Internacional Socialista; Federaciones Sindicales; pequeños empresarios así como agrupamientos de militares retirados, incluyendo el Coronel Ernesto Claramont quien fuera candidato presidencial de la Unión Nacional Opositora en 1977, así como personalidades políticas y sociales. Como observadores se afiliaron: La Universidad de El Salvador y la Universidad Centroamericana “José Simeón Cañas “.

Con la confluencia del Frente Democrático Salvadoreño, FDS, que duró 17 días, y la CRM, nació el Frente Democrático Revolucionario, FDR, que hizo su aparición pública el 17 de abril de 1980.

El 22 de mayo de 1980 se constituyó la DirecciónRevolucionaria Unificada, DRU, con la participación de las FPL, RN, ERP y PCS, integrada con tres miembros de las Comisiones Políticas de cada uno de esos partidos revolucionarios. En el manifiesto dado a conocer se dijo: “Habrá en adelante una sola dirección, un solo plan militar y un solo mando, una sola línea política”.

El 10 de Octubre de 1980 fue creado el FMLN, integrado originalmente con aquellas cuatro organizaciones y luego, en diciembre de ese año, se incorporó el PRTC. Esta decisión precedió al lanzamiento de la Ofensiva General del 10 de enero de 1981, con la cual comenzó el despliegue de la Guerra Popular Revolucionaria propiamente tal.

La profundización de la guerra, la intervención creciente del gobierno de los Estados Unidos en la misma y el nuevo ascenso de la lucha social, fueron factores objetivos que presionaron al avance del proceso unitario. En mayo y junio de 1985, la Comandancia General, además de definir los aspectos fundamentales de la estrategia y el programa para el período, de cara al problema del poder, trazó la línea de avanzar gradualmente hacia un partido unificado y asumir como estratégica la alianza FMLN FDR. La unanimidad dentro del FMLN en todos los aspectos claves de la lucha para el período, permitieron superar obstáculos para el avance del proceso unitario y por supuesto para la lucha.

Desde entonces la unidad fue cada vez más profunda. Las organizaciones miembros dejaron de elaborar líneas y planes propios, y pasaron a ejecutar la líneas y los planes elaborados por la Comandancia General. Así, con línea general, estrategia y planes comunes, se llegó al desenlace negociado de la guerra, a la ejecución de los acuerdos de paz y hasta cierto punto a las elecciones generales de 1994 y, en una carrera contra los tiempos políticos, el FMLN tuvo que transformar sus estructuras y fuerzas que funcionaron para la guerra, en estructuras y fuerzas para la lucha política y social.

Los enemigos del FMLN habían asegurado que al desarmarse desaparecería, pues, sostenían, que su única fuerza descansaba en las armas. La derecha se esforzó porque el FMLN mantuviera atados a la mayoría de sus cuadros al cumplimiento de los acuerdos de paz, de manera de neutralizar sus fuerzas para la lucha política electoral de las llamadas elecciones del “siglo” y asegurar así una derrota estratégica del FMLN y de la revolución, lo cual no ocurrió, sino todo lo contrario.

Después del largo proceso de guerra revolucionaria, la tarea de forjar un nuevo partido no fue fácil, hubo que superar el muro del terror levantado por más de sesenta años de represión, las actitudes mañosas de los políticos de derecha que querían impedir la legalización del FMLN como partido político y las dificultades de la organización del partido a nivel nacional. El trabajo fue enorme, el proceso orgánico multiplicó por varias veces la cantidad de sus miembros y en pocos meses el FMLN se convirtió orgánicamente en el segundo partido político más importante del país.

 

LUCHA DEL FMLN COMO PARTIDO POLITICO

 

Luego de superados los obstáculos políticos, el uno de septiembre de 1992 fue firmada la escritura pública de fundación legal del FMLN, contando como testigos de ese acto histórico a Monseñor Arturo Rivera y Damas, Arzobispo de San Salvador y Monseñor Gregorio Rosa Chávez, y fue hasta el 14 de diciembre de ese año, un día antes de finalizado formalmente el cese del enfrentamiento armado, que el Tribunal Supremo Electoral admitió su registro legal y le otorgó al FMLN la personería jurídica. Así quedaban atrás más de sesenta años de lucha clandestina de los revolucionarios y comenzaba una nueva etapa histórica de luchas dentro del marco de la legalidad y nueva institucionalidad generada por el Acuerdo de Chapultepec.

A partir de entonces el FMLN comenzó una intensa jornada de esfuerzos organizativos y de institucionalización del partido, de realización de convenciones municipales y departamentales hasta culminar en la Primera Convención Ordinaria del 4 de Septiembre de 1993. Pese a los grandes esfuerzos de la derecha por debilitar profunda y estratégicamente al FMLN, esa primera Convención fue una demostración de la vitalidad política de que gozaba el FMLN.

No obstante las dificultades internas que impidieron definir la estrategia política electoral, en aquella Convención se aprobó la participación del partido en las elecciones generales de marzo de 1994, se autorizó al Consejo Nacional a concertar coaliciones, pactos y entendimientos políticos que fueren necesarios, se ratificó a los candidatos a la Asamblea Legislativa, se aprobó un documento base de plataforma programática y tomó la decisión de apoyar la candidatura presidencial del doctor Rubén Zamora por la Convergencia Democrática y eligió al doctor Francisco Lima como candidato a la vice presidencia de la República. En suma, la primera Convención Nacional preparó políticamente al FMLN para la batalla electoral de marzo abril de 1994.

De esas elecciones el FMLN surgió como la segunda fuerza política nacional, con bases electorales y políticas en los 262 municipios del país, resultado completamente inesperado por la derecha. En esas elecciones el FMLN ganó 15 alcaldías y 21 diputados (de un total de 84), con un total de 287 mil votos, equivalentes al 21.39% de los votos válidos.

Independiente de los resultados de esas elecciones, el ERP y la RN, principalmente, optaron por seguir el camino “socialdemócrata” , abandonar las filas revolucionarias y pasarse al campo de la derecha, supuestamente de “centro”, llevarse siete de los 21 diputados y crear el Partido Demócrata, PD. Esto último solo después de haber intentado, en la Convención Extraordinaria del 28 de Agosto de 1994, apoderarse del control del FMLN y conducirlo por el camino “socialdemócrata” y, como último esfuerzo, tras haber fracasado en aquel intento, hacer desaparecer al partido y llenar el supuesto vacío que el FMLN dejaría creando el mencionado PD.

En septiembre de 1994, tras la Convención Extraordinaria del 28 de agosto de ese año, quedó evidenciado que la multiplicación de estructuras y recursos de cada partido, paralelas a las del FMLN, habían entrado en conflicto con la necesidad de avanzar con eficacia en la lucha política y social y obstruían el proceso de unificación. Por ello, en su resolución especial de la Segunda Convención Ordinaria del 18 de Diciembre de 1994, resolvió«avanzar con paso firme hacia la unificación del FMLN como un partido democrático, revolucionario y pluralista» y «llamar a los afiliados a trabajar con entusiasmo y seguridad para impulsar la unificación del partido y construir un FMLN más fuerte, más democrático, más ligado al pueblo y sus luchas y, sobre todo, más unido».

Atendiendo esas orientaciones, en junio de 1995, tras varios meses de debates, el Consejo Nacional determinó que el FMLN debía transformarse en un partido de tendencias y, además, en un partido socialista. Ello significaba trabajar por la gradual disolución, durante 1995, de las estructuras de cada partido y organización integrantes del FMLN y dar paso a estructuras únicas. Las convenciones municipales y departamentales que se desarrollaron en adelante, hasta culminar en la Tercera Convención Nacional Ordinaria de los días 17 y 18 de diciembre de 1995, se realizaron con esa perspectiva . Así, por resolución de esta convención, el FMLN dejó de ser un partido de partidos y agrupamientos, y transformarse en un partido de tendencias en transición hacia una nueva fase superior en el proceso de construcción de un solo partido unificado.

La desaparición de las anteriores estructuras paralelas de cada partido le permitió al FMLN preparar la propuesta de estrategia de desarrollo económico y social (abril, 1996), la realización en nuestro país del VI Encuentro del Foro de Sao Pablo ( 26- 28 de julio, 1996), las convenciones municipales y departamentales que culminarían con la IV Convención Nacional Ordinaria, en octubre de 1996, cuyas resoluciones sobre la plataforma electoral y ratificación de candidaturas a la Asamblea Legislativa y Concejos Municipales, dotaron al partido de las herramientas para librar las batallas electorales del 16 de marzo de 1997.

De las elecciones para diputados y alcaldes de marzo de 1997 el FMLN salió fortalecido, obtuvo una importante cuota de poder legislativo y municipal, y por lo mismo con mayores compromisos y responsabilidades ante los desafíos nacionales y los retos internos de democratización y modernización, reforzando su naturaleza revolucionaria, pluralista y socialista.

En la unidad y su profundización ha descansado lafortaleza del FMLN y la convicción de quienes, desde dentro y fuera del país, siguen viendo al partido como la esperanza de los anhelos populares y factor principal de las transformaciones democráticas y revolucionarias que nuestro país necesita.

A partir de julio de 1997 comenzó una intensa jornada de convenciones municipales y departamentales, que culminaron con la realización de la V Convención Nacional Ordinaria, en diciembre de ese año, y de la cual surgieron las nuevas autoridades que guiaron la lucha del partido en las elecciones presidenciales de 1999. Pero, en lugar de terminar con las tendencias como fase de transición, de esa Convención el partido se estructuró en agrupamientos de corrientes de pensamiento, discrepantes entre si acerca de aspectos fundamentales, como, por ejemplo, el proyecto de la revolución democrática, la estrategia política y programa para las elecciones presidenciales de 1999, lo cual incidió en la victoria electoral, en primera vuelta de los neoliberales: de hecho se configuraron y estructuraron dos agrupamientos, el de la corriente revolucionaria socialista y el de la corriente socialdemócrata, en disputa por el control del partido, formalmente en manos de este último agrupamiento (los así llamados renovadores).

La definición de una estrategia electoral con la cual el FMLN enfrentó las elecciones para diputados y concejos municipales del año 2000, diferenciándose tajantemente de la política neoliberal de ARENA, y de la estrategia aplicada por el equipo de conducción anterior (renovadores) para las elecciones presidenciales de 1999, le permitió al partido superar en diputados al partido de gobierno y obtener triunfo en la mayoría de cabeceras departamentales y principales municipios del área metropolitana y gobernar más de la mitad de la población del país.

Pese a ello, la estructuración en grupos alrededor de “corrientes de pensamiento”, con funcionamiento incluso paralelo, se acentúo debilitándose la cohesión interna del partido. Fue en la Convención de diciembre del año 2000 que se decidió dar pasos en la dirección de fortalecer la unidad del FMLN: separar las funciones electivas de la Convención para que la misma se dedique a definir estrategias y líneas, dejando en manos de la votación secreta y directa de los afiliados del partido la elección de autoridades del partido y candidatos a cargos de elección popular, en aras de avanzar en la democratización interna del partido y, al mismo tiempo, reformar los estatutos confirmando el carácter revolucionario y socialista del partido, así como no reconocer estructuras paralelas de funcionamiento de agrupamientos o corrientes de pensamiento.

El 25 de noviembre del 2001 se realizaron las primeras elecciones de autoridades del partido, nacionales, departamentales y municipales, mediante voto secreto y directo de los afiliados del partido, claramente identificados con los principales agrupamientos, los revolucionarios y los “reformistas” o renovadores. La victoria surgida de la votación fue contundente a favor de la corriente revolucionaria socialista, y derrotada y fracasada en sus propósitos los renovadores.

Los nuevos organismos de dirección, derivados de los resultados de las elecciones internas, le imprimieron el carácter revolucionario al estilo de conducción y a la lucha política y social del partido, debilitada principalmente por los conflictos internos.

En el FMLN dio comienzo a un proceso de unificación y cohesión alrededor de la estrategia de lucha para período, proceso favorecido por la decisión de los “renovadores” o reformistas, de abandonar las filas del partido y la lucha por la revolución democrática.

Así, prepararse para asegurar importantes avances en las elecciones legislativas y municipales del 2003 y organizar un poderoso movimiento social, y, junto a otras fuerzas democráticas, obtener la victoria presidencial en las elecciones del 2004, son las tareas estratégicas principales de este período. Para ello el partido ha comenzado a dar pasos de avance en su proceso de unificación, organizativos, pero sobre todo alrededor de su programa, estrategia y reafirmación de su naturaleza revolucionaria, para actuar en consecuencia con los desafíos y retos históricos planteados, hacer del partido una organización de “luchadores sociales, de trabajar por hacerse llegar “mas pueblo y más revolucionarios “y a “unificarse más”en aras de la lucha por el poder.

 
Comisión Nacional de Educación Política, FMLN

Septiembre, 2002